02 marzo, 2006

De noche

De noche, cuando el cansancio se pelea con mis ganas de cerrar los ojos (que no de dormir), las cosas se ven desde una distancia tranquilizadora.
Ya no importa que no tenga los planos hechos, ni el trabajo para historia del mueble, no importa que no tenga un céntimo en la cuenta, ni que no me paguen suficiente para vivir, no importa que Javi no limpie el baño... casi ni me importan las desgracias gordas, las de verdad, como las de los chavales de la ocupa de aqui al lado, que están pendientes de un hilo.
Ya casi ni me importan tus besos...
El silencio, apenas arañado por algun coche que lo rompe ignorante de su daño, envuelve la música. Me pongo una canción de esas que duelen, de las que te hacen sentir ahí dentro. Una canción que habla de soledad. Y me pregunto porqué me afecta, ni estoy sola ni me siento sola. Pero es la melancolía de la noche, es esa magia que tiene, que lo rodea todo con sus tiernos brazos. Hace que todo se relaje. Los nervios se transforman en laxitud, la pena en esperanza, las lágimas en calor. Parece que de noche la tristeza no existe, es tan solo nostalgia. Echar de menos algo informe y desconocido, es la morriña.
Hay tantas cosas buenas que asocio con la noche... es el mejor momento para escribir, cuando nadie te interrumpe, cuando pensar no es una obligación sino un placer. Pensar por placer, cómo de olvidado lo tenemos! de día todo es prisa y trabajo, de aqui para alli, sin pensar.
No me apetece ir a la cama, aunque me duele todo, es ahora cuando la tensón de todo el dia hace su estelar aparición. Pero no me apetece irme a dormir, porque no puedo dormir. Porque la noche es demasiado hermosa para dormirla, incluso para soñarla.

No hay comentarios: